El mundo corre, nos empuja a decidir rápido, a destacar, a ocupar espacio. La música no para nunca. No hay tiempo para sentir el peso del instante. Pero existe un momento invisible. Cuando el cuerpo se queda quieto y todo está a punto de cambiar.
Pausa. Tensión. Presencia. Click. Por eso nace PALO, ropa
que habita en el instante antes de que todo cambie.